jueves, 5 de febrero de 2015

Elsa Naranjo Nogueira - Migraña - Vértigo - Acúfenos - Cervicalgia


Fecha: 05/02/14
Nombre: E.N.N.
Edad: 50 años
Profesión: Educadora Social/Administrativa
Ubicación: Las Palmas


He estado casi toda mi vida peregrinando de un médico a otro. Mis dolores de cabeza comenzaron cuando apenas tenía 4 años. Diagnóstico: migraña. El dolor se irradiaba a toda la cabeza, tenía que estar a oscuras y tomando calmantes. Para mí era casi normal tener estos dolores, me acostumbré a convivir con ellos.

En el 2008, comenzó mi calvario, los dolores de cabeza habían aumentado siendo a diario, comenzando por el ojo derecho e irradiándose a toda esa parte de la cabeza, tomaba 4 calmantes diarios, entre paracetamol e ibuprofeno. El neurólogo volvió a decirme que era migraña tanto el de la Seguridad Social como particular ya que me había hecho un TAC y salía normal. Tomé anti migrañosos sin resultado alguno. Me recetaron antidepresivos (sin serlo) y tampoco calmaban mis dolores. Mi dentista me puso una férula de descarga para el bruxismo comentándome que me vendría bien para los dolores de cabeza.

Fui a una maxilofacial la cual me comentó que los dolores de cabeza no procedían de la boca. Continué con la búsqueda de más especialistas que dieran con la solución a mis dolores. Llegué a pincharme veneno de abeja que aunque me calmaba un poco, los dolores continuaban. Estuve yendo 2 meses a una osteópata con el mismo resultado anterior. En el 2012 aparte de los dolores de cabeza se sumó otro síntoma: vértigos. Estuve 4 meses en los cuales no podía salir sola a la calle ni tan siquiera ducharme sin que hubiese alguien en el baño por si me caía. Cada vez me veía más incapacitada para llevar una vida normal, me asomaba a la ventana y veía a la gente caminando normal y la envidia me podía. Al tiempo, apareció otro más: dolores en la cervical, hice rehabilitación sin resultado alguno.  Fui a un otorrino el cual me comentó que mi problema era el estrés. Me recetó varias pastillas y me comentó que diera paseos para relajarme a lo cual le respondí que cómo iba a pasear con los mareos que estaba padeciendo.

Cambié de otorrino y también me recetó varias pastillas anti vertiginosas. Me dijo que volviese a la consulta en mes y medio de haber estado allí. A los 20 días no aguantaba más y volví a su consulta. Ahí fue cuando me dijo que mi problema ya no era de él y que me derivaba a otro especialista: el Dr. Larena.

Tengo que confesar que cuando llegué a la consulta (21-02-2014) entré tan incrédula al igual que a todos los especialistas que había ido anteriormente. Pensé para mí: otro más de la lista que no me va a solucionar nada pero tengo que intentarlo. Cuando el doctor me comentó lo del CAT, me sonó a chino pero tenía que seguir todas sus indicaciones porque cuando estás en esas circunstancias, te agarras a un clavo ardiendo.

Ese mismo día, me puso un aparato (el F3-3) para ir paliando los mareos. El 28 de febrero me operé y continué con el aparato e higiene postural. Al mes, los vértigos habían desaparecido aproximadamente en un 40%, no me lo podía creer. Los dolores de cabeza continuaban a diario pero tomaba menos calmantes. El proceso es lento pero todo llega. El 6 de septiembre de 2014 por la noche, me di cuenta que no me había dolido la cabeza en todo el día, mi alegría fue extrema. Los vértigos han desaparecido en un 95%. Desde esa fecha hasta hoy, he tomado creo que solo 4 calmantes. Queda en mí la psicosis todavía de llevar calmantes en el bolso.

Sé que a todo el mundo no le funciona esto por igual, unos se curan antes que otros pero este es el camino. Me queda el pataleo de que muchos especialistas desconozcan y no quieran saber de esta patología y que solo receten pastillas y más pastillas, es lo más cómodo.

Solo resta decir, mi enorme agradecimiento al doctor Casañas que me derivó al doctor Larena y a él y su equipo profesional y humano por la lucha constante que tienen para mejorar la calidad de vida de las personas que padecemos CAT y SMT.

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